El corazón tiene una forma de pirámide triangular de base superior. En el se distinguen tres caras: una anterior o esterno-costal, una lateral o pulmonar y una inferior o diafragmática, separadas por tres bordes o márgenes cardíacos.
La cara esterno-costal es una cara ligeramente convexa y está formada en su mayor parte por el ventrículo derecho. La cara lateral o pulmonar presenta una convexidad pronunciada, se encuentra en relación con la escotadura cardíaca del pulmón izquierdo y está formada exclusivamente por el ventrículo izquierdo. La cara inferior o diafragmática es prácticamente plana, se sitúa sobre el centro frénico del músculo diafragma y está formada en su mayor parte por el ventrículo izquierdo.
Las tres caras están separadas por tres márgenes: derecho, izquierdo y postero-inferior, aunque solamente el primero de ellos es fácilmente identificable. El margen derecho o agudo es un margen muy marcado, separa las caras esterno-costal y diafragmática y se encuentra reclinado sobre el diafragma. El margen izquierdo u obtuso separa las caras esterno-costal y pulmonar. El margen postero-inferior separa las caras pulmonar y diafragmática.
La base del corazón está orientada hacia atrás, hacia arriba y hacia la derecha. Está formada por las aurículas y las venas que en ellas drenan (las venas pulmonares, en la aurícula izquierda, y las venas cavas superior e inferior en la aurícula derecha). Entre las caras posteriores de ambas aurículas existe el surco interauricular (surco de Waterston o de Sondergaard), menos marcado que los surcos ventriculares. En la cara posterior de la aurícula izquierda se observa una ligera depresión, la impresión esofágica, producida por la compresión de este órgano.
La punta cardíaca o ápex del corazón es la porción del corazón que ocupa la posición más anterior, inferior y hacia la izquierda y está formado siempre por el ventrículo izquierdo. Su posición en el adulto sano corresponde al 4º-5º espacio intercostal izquierdo, por dentro o en la línea medioclavicular.

Dres. Robert H. Anderson and Marios Loukas
Clin Anat 2009;22:47-51