Los estudios de tomografía por emisión de positrones (PET, del inglés positron emission tomography) pueden adquirirse también mediante sincronización con la onda R del ECG (gated-PET), con lo que es posible obtener información cualitativa y cuantitativa de la FE, de la contractilidad y del engrosamiento del VI. En los estudios de gated-PET se utiliza la misma metodología automática de cuantificación que en los estudios de gated-SPECT, con la ventaja de que la PET tiene una mayor resolución espacial y de contraste. La PET es la única técnica que permite una valoración cuantitativa del flujo sanguíneo miocárdico global y/o regional, pero es una técnica cara y con poca disponibilidad a nivel cardiológico en los centros de nuestro país.
Flujo miocárdico: Existen dos tipos de radiofármacos de flujo con PET, los de difusión libre, como el 15O-H2O, y los trazadores que son retenidos por los miocitos, de forma parecida a los radiofármacos SPECT, como son el 13N-amonio o el 82Rb. Este último es un análogo del potasio, y su biodinámica es casi igual a la del 201Tl. Los estudios de flujo miocárdico con PET tienen una corta duración, de entre 15 y 25 minutos para estrés farmacológico, reposo y TC de corrección de la atenuación y angio-TC coronaria. Además, puede realizarse la adquisición en modo list, incluyendo la administración del radiofármaco, para calcular de forma absoluta el flujo sanguíneo miocárdico.
Metabolismo miocárdico: También hay dos líneas de evaluación del metabolismo cardíaco, la propia del miocito, que es el estudio del metabolismo de los ácidos grasos (11C-palmitato), y la que se realiza en el miocito cuando éste está sujeto a limitación del aporte energético, que es el metabolismo glucídico (18F-FDG). Dada su máxima disponibilidad, la 18F-FDG es la más usada para la valoración de la viabilidad miocárdica, dado que el mismatch flujo/metabolismo tiene la mayor sensibilidad y especificidad en la evaluación de miocardio viable.
Dr. Jaume Candell y Santiago Aguadé
