Existen diferentes maniobras para provocar isquemia en el contexto de la SPECT (tomografía computarizada por emisión de fotón simple, del inglés single photon emission computed tomography) de perfusión miocárdica pero, en general, y si el paciente es capaz de ejercitarse hasta al menos un 80-85% de la frecuencia cardíaca máxima prevista, siempre es preferible la realización de alguna forma de esfuerzo físico en tapiz rodante o en bicicleta ergométrica. Si el paciente no puede realizar ejercicio físico o éste es insuficiente, pueden adoptarse otras alternativas, como una prueba farmacológica con vasodilatadores (dipiridamol o adenosina) o inotrópicos (dobutamina) o una prueba mixta de esfuerzo + fármaco simultáneo. La prueba de esfuerzo permite evaluar, además de los síntomas y los cambios del electrocardiograma (ECG), el consumo máximo de O2 estimado en equivalentes metabólicos (MET) y el consumo miocárdico de O2 valorado mediante el producto frecuencia cardíaca máxima por presión arterial sistólica máxima. Las complicaciones de la prueba de esfuerzo son raras, pero ésta deberá ser realizada por personal sanitario suficientemente cualificado y con un adecuado entrenamiento. Siempre debe estar disponible el equipamiento necesario para una eventual resucitación cardiopulmonar.
Si la prueba es diagnóstica, deberán suspenderse aquellos medicamentos que puedan atenuar la respuesta al ejercicio y limitar la interpretación de la misma (especialmente betabloqueantes y calcioantagonistas). Los pacientes que se hayan de someter a una prueba con dipiridamol o adenosina deberán abstenerse 24 horas antes de la prueba de consumir alimentos, bebidas y fármacos que contengan cafeína, aminofilina, teofilina y dipiridamol. Habrá que ofrecer una detallada explicación de la prueba, subrayando los riesgos y las posibles complicaciones antes de la firma del correspondiente consentimiento informado.
Para la realización de la SPECT de perfusión miocárdica de estrés deberá inyectarse el radiofármaco, por una vena antecubital previamente canalizada, entre 30 y 60 segundos antes de finalizar el estrés, continuándose el mismo durante 30-60 segundos. El estrés farmacológico es una buena alternativa al ejercicio dinámico cuando el paciente es incapaz de realizar esfuerzo físico. En general, se recomienda el estrés farmacológico con vasodilatadores (dipiridamol o adenosina) en los pacientes sin contraindicaciones (asma, bronconeumopatía crónica obstructiva, bloqueo auriculoventricular) para estos fármacos. La dosis de dipiridamol más recomendada es de 0,14 mg/kg/min durante 4 minutos. La administración de aminofilina endovenosa (hasta 250 mg, a razón de 50 mg/min) es, en general, suficiente para el tratamiento de los efectos indeseables (angina, mareo…).
El efecto vasodilatador del dipiridamol es indirecto, puesto que el mediador directo de la dilatación coronaria es la adenosina endógena. Es por este motivo por lo que también se utiliza la adenosina y la adenosina trifosfato (ATP) con resultados muy similares a los del dipiridamol. El protocolo de administración consiste en la perfusión de una dosis endovenosa de 140 μg/kg/min durante 5 o 6 minutos, seguida de la administración del radionúclido al cabo de 3 minutos. La vida media de la adenosina es inferior a los 10 segundos, con lo que sus posibles efectos secundarios son rápidamente reversibles al parar la administración del fármaco.
La infusión de dobutamina se utiliza habitualmente cuando no es posible realizar un ejercicio dinámico y existen contraindicaciones al dipiridamol o a la adenosina. Se administra en perfusión continua, en etapas de 3 minutos, con dosis progresivamente crecientes, comenzando con 5 y continuando con 10, 20, 30 y 40 μg/kg/min. La frecuencia cardíaca y la presión arterial deben registrarse al final de cada etapa, y el ECG debe ser monitorizado permanentemente. Los efectos secundarios (extrasistolia y taquicardia ventricular y supraventricular, náuseas, ansiedad, cefalea y temblor) son poco frecuentes, pero debe estarse preparado por si aparecen. El radiofármaco debe inyectarse cuando se alcanza el 85% de la frecuencia máxima teórica o al llegar a la dosis máxima, y la infusión de dobutamina debe continuarse durante 1-2 minutos después de la inyección del radiofármaco. Se puede agregar 1 mg de atropina endovenosa si no se alcanza una adecuada taquicardización.
Dr. Jaume Candell y Santiago Aguadé


