El canal del sodio es inhibido por varios fármacos (como la quinidina, la procainamida, la lidocaína, la fenitoína, la flecainida, la propafenona o la ranolazina, que inhibe la corriente tardía de entrada de sodio) y puede estar afectado en varias enfermedades como en la miocardiopatía dilatada, el síndrome de QT largo tipo 3, el síndrome de Brugada, la enfermedad progresiva del tejido de conducción, el síndrome del nodo sinusal enfermo o la fibrilación auricular familiar. Para conocer más detalles sobre la estructura y función del canal del sodio me gustaría recomendar el artículo “Sodium channel mutations and arrhythmias” escrito por Yanfei Ruan, Nian Liu y Silvia G. Priori en la revista Nature Reviews Cardiology (Nat. Rev. Cardiol. 2009;6;337-348).
Brevemente, me gustaría resumir algunas de las características del canal del sodio:
1. La corriente pico conducida por el canal del sodio es responsable de la rápida despolarización de los cardiomiocitos (fase 0) y es fundamental para el mantenimiento de la conducción del impulso en el corazón. Tras esta corriente pico hay una corriente tardía de entrada de sodio que es la que es inhibida por la ranolazina.
2. El canal del sodio está constituido por una subunidad alfa, que es la que forma el poro, y una subunidad beta, que ejerce una acción moduladora.
3. La subunidad alfa está constituida por 4 dominios estructuralmente homólogos (DI-DIV), cada uno de los cuales está formado por 6 segmentos transmembrana (S1-S6). Los residuos que están situados entre S5-S6 son los que forman el poro del canal y controlan la selectividad y permeabilidad iónica. Los segmentos S4 están cargados positivamente y actúan como sensores de voltaje, provocando la rápida activación del canal en respuesta a la despolarización de la membrana. Después de la despolarización, el canal no es capaz de abrirse de nuevo durante un cierto tiempo. Esta inactivación sigue dos tipos de cinética: la inactivación rápida, que tiene lugar al cabo de unos milisegundos, y la inactivación lenta, que se asocia a una corriente de sodio tardía o sostenida durante centenares de milisegundos. Algunas de las regiones del canal del sodio responsables de la inactivación rápida son la zona IFM entre DIII y DIV, la zona de unión intracelular entre S4-S5 de DIII y DIV y el poro del canal.
4. La subunidad beta no forma parte del poro del canal pero tiene un importante papel en la modulación de la función del canal. En el hombre se han descrito 4 tipos de subunidades beta (β1-β4) que tienen una estructura similar: un dominio N-terminal, un único segmento transmembrana y un dominio C-terminal intracelular.
5. El canal del sodio forma parte de una estructura macromolecular mayor que comprende no sólo las unidades α y β, sino también otras proteínas: sintrofina, anquirina, caveolina, Nedd4-like ubiquitin-protein ligasa y calmodulina. Estas proteínas probablemente están implicadas en la regulación de la activación, en la localización celular y en la biosíntesis y degradación del canal del sodio.

