
Inicialmente, se reseca el segmento dilatado de la aorta ascendente y se examina la válvula aórtica.
Si la válvula aórtica está afectada, se utiliza la técnica de Bentall-Bono, en la que se reseca la válvula aórtica y se utiliza un injerto de Dacron con una válvula mecánica o biológica que se sutura al anillo aórtico. Esta técnica es la de elección si la raíz aórtica tiene un diámetro superior a 60 mm, si existe insuficiencia aórtica moderada-severa, en prolapsos de varias cúspides asimétricos y si hay múltiples fenestraciones de los velos.
Si no hay afectación significativa de la válvula aórtica, se utiliza alguna de las técnicas que permiten preservar la válvula. En la técnica de remodelación (técnica de Yacoub o David II), los senos afectados se resecan, se crean tres neosenos en el injerto de Dacron y posteriormente este se sutura a la pared aórtica residual y al anillo aórtico. Esta técnica permite la preservación de la función del anillo aórtico y, además, se forman los neosenos. En la técnica de reimplantación (técnica de David I), los senos afectados se resecan y posteriormente la válvula intacta, las comisuras y el anillo aórtico se suturan dentro del injerto de Dacron. Esta técnica previene la dilatación posterior del anillo al fijarlo al injerto de Dacron, por lo que es una técnica con mejores resultados a largo plazo y, por ello, la de elección en este tipo de pacientes.
Después que el injerto se haya suturado a la raíz aórtica, el otro extremo del injerto se sutura a la aorta y las arterias coronarias se reimplantan en el injerto de Dacron en la posición adecuada.
Dres. Victoria Cañadas, Isidre Villacosta, Isidoro Bruna y Valentin Fuster
Nat. Rev. Cardiol. 2010;7:266-276.